Declaración de Durban sobre el REDD – Firme aquí




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Por favor reenviar a sus redes:

Miembros del Grupo Durban por la Justicia Climática exhortan a adherir a una nueva declaración que rechaza los mecanismos de Reducción de Emisiones derivadas de la Deforestación y la Degradación de los Bosques (REDD). La declaración se pronuncia sobre la necesidad de apoyar el creciente número de voces que se oponen a REDD y a proyectos similares, y advierte sobre los peligros que encierran los proyectos REDD, en especial el despojo de tierras y la inclusión de este mecanismo en el mercado de carbono.

Te invitamos a que te unas y firmes esta declaración sobre REDD antes de la Conferencia Mundial de los Pueblos por el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, que se celebrará en Bolivia del 19 al 22 de abril de 2010, para que las voces de quienes se oponen a REDD crezcan con el apoyo mundial.

El Grupo Durban por la Justicia Climática es una red internacional de organizaciones independientes, individuos y movimientos populares que rechazan el enfoque del cambio climático promovido por las empresas, instituciones financieras, gobiernos del norte y economistas. Desde 2004 hemos ofrecido una plataforma de discusión y análisis sobre la justicia climática, y nuestros miembros tienen el compromiso de buscar soluciones reales, y no falsas, a la crisis. Consideramos que un cambio duradero emana primordialmente de las bases y los movimientos de acción popular por la justicia climática. Nos inspira la voluntad de ayudar a las comunidades movilizadas en todo el mundo y prometemos solidaridad para con los pueblos que resisten el comercio de carbono.


No REDD! No REDD Plus!

Campaña Global de firmantes en rechazo a los esquemas de Reducción de las Emisiones de la Deforestación y Degradación

Como parte de la constante crítica de la sociedad civil global hacia las soluciones inefectivas e injustas al cambio climático –incluyendo el comercio de carbono y la geoingienería- representantes de movimientos populares y organizaciones independientes se oponen a los esquemas para la Reducción de las Emisiones de la Deforestación y Degradación (REDD), los que están actualmente siendo formulados bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático –y que ya están siendo probados en esquemas tales como el fondo del Banco Mundial para reducir las emisiones de carbono mediante la protección de los bosques, denominado Forest Carbon Partnership Facility (FCPF, por sus siglas en inglés) y el Programa REDD de las Naciones Unidas.

El ‘tratado forestal’ propuesto en las negociaciones climáticas de la ONU pone en peligro el futuro de los seres humanos al buscar aún más consolidar el uso de combustibles fósiles –la mayor causa de la crisis climática- mientras que al mismo tiempo fracasa en proteger el futuro de los bosques así como los derechos de los Pueblos Indígenas y pueblos dependientes de los bosques sobre sus territorios y conocimientos. Además, hay una clara indiferencia por parte de los países del Norte en lidiar con sus altos niveles de consumo como una causa de la deforestación.

La proyección de crecimiento de los mercados de carbono en los EEUU, Australia y otros lugares, está establecida para avivar una gran nueva demanda para importar permisos para contaminar y así permitirle a los países industrializados y las industrias continuar con los negocios como siempre y evitar hacer reducciones domésticas de emisiones. Noruega ya ha calculado, por ejemplo, que la conservación de los bosques de la Amazonía podría ‘compensar’ diez veces sus emisiones por año. Sin embargo, una sequía en el 2005 convirtió los bosques de la Amazonía en una fuente de carbono, no un sumidero de carbono, y tales eventos podrían ocurrir también en el futuro.

Los programas REDD o “REDD-readiness” (preparación para REDD) en los países del Sur que actualmente reciben fondos públicos no constituyen evidencia de que REDD será ejercido independientemente de los mercados de carbono. Por el contrario, tales programas son financiados a través del pago de impuestos para así instaurar la infraestructura técnica, legal y política para la expansión del mercado al carbono de los bosques, el cual será a la larga demandado por los grandes contaminantes de los EEUU y otros lugares.

Las nuevas licencias para contaminar que serán generadas a través de REDD están diseñadas de manera que obstruyen la única solución factible al cambio climático: dejar el petróleo, carbón y gas bajo tierra. Así como los créditos de carbono producidos bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) del Protocolo de Kyoto, los nuevos créditos no tienen previsto resultar en ninguna ganancia neta para el clima, pero meramente en ‘compensar’ el excesivo uso de combustibles fósiles en otros lugares. En la realidad, éstos inclusive fracasan en alcanzar este resultado nulo. Como los créditos de los MDL, éstos también exacerban el cambio climático al entregar incentivos a los países industrializados y corporaciones para atrasar el necesario cambio estructural fuera de la dependencia de combustibles fósiles de los sistemas de producción, consumo y transporte que el problema del clima demanda. Han desperdiciado años del tiempo que el mundo ya no tiene para solucionar este problema.

Peor aún, el carbono biótico –carbono almacenado en los bosques- nunca podrá ser climáticamente equivalente a dejar el carbono fosilizado bajo tierra. Esto es porque el dióxido de carbono emitido de la quema de combustibles fósiles añade a la carga general de carbono que circula perpetuamente en la atmósfera, vegetación, suelos y océanos. Sin embargo, el dióxido de carbono almacenado en los bosques no es un sumidero permanente para el carbono como lo es el carbono fosilizado. Esta inequivalencia, entre muchas otras complejidades, hace que la contabilidad del carbono en REDD sea imposible, permitiendo que los comerciantes de carbono inflen el valor de los créditos de carbono de REDD con impunidad e incrementen aún más el uso de combustibles fósiles. En el 2009, inclusive la Interpol advirtió sobre la vulnerabilidad de REDD hacia fraudes internacionales y corrupción.

El enfoque de REDD en la producción masiva de licencias para contaminar para las industrias en los países ricos, inevitablemente supondría el rechazo de las necesidades y derechos de gente ordinaria a través del mundo. En el Sur, REDD transformaría el carbono de los árboles vivos en propiedad privada para así poder ser concedidos o transferidos a las corporaciones privadas del Norte. A pesar de los esfuerzos por crear resguardos para prevenir la violación de los derechos humanos de Pueblos Indígenas y comunidades dependientes de los bosques, no hay ninguna garantía de su efectividad. En el peor de los casos, REDD podría promover una gran apropiación de tierras que dejaría a los Pueblos Indígenas y comunidades dependientes de los bosques sin nada. En el Norte mientras tanto, los créditos de REDD permitirían a las corporaciones relacionadas a los combustibles fósiles a mantener sus negocios como siempre, dañando a las comunidades afectadas por la extracción y contaminación de los combustibles fósiles.

En este contexto, la idea de que REDD podría ayudar a asegurar los territorios o consolidar los derechos del sustento de las personas dependientes de los bosques es absurda. En los mercados voluntarios de carbono, los proyectos de carbono forestal y de tipo REDD ya han resultado en la confiscación de tierras, evicciones violentas, desplazamientos forzados, violaciones a los derechos de los Pueblos Indígenas, militarización, pérdida del acceso a tierras y sustento, pérdida de la diversidad biológica, fraude, coerción y la corrupción de lo sagrado. La inclusión de los bosques y plantaciones de árboles al servicio del mercado de carbono sólo podría multiplicar estos abusos.

Además, las negociaciones de políticas climáticas a nivel internacional y nacional están considerando la inclusión de suelos y prácticas agrícolas en REDD y otros esquemas del mercado de carbono. Así como los Pueblos Indígenas y las comunidades dependientes de los bosques están amenazados por el REDD basado en bosques, los agricultores, los pastores y la soberanía alimentaria de los pueblos será seriamente amenazada si esto llegara a pasar. En efecto, esto extendería la mercantilización de las tierras como compensaciones para contaminantes enriquecidos sobre la mayoría de la superficie de la tierra.

Asimismo, debido a que cada proyecto REDD podría afectar no sólo a las comunidades forestales pero también a los pueblos que sufren con las operaciones de compañías comprando créditos de compensación de REDD y en efecto, a aquellos impactados por el daño climático incurrido con el mismo proyecto, el consenso de un vasto número de gente sería necesario de obtener para cada proyecto – algo que los practicionarios de REDD no tienen intención de intentar.

REDD también pondría en peligro la conservación misma de los bosques al darle poca importancia a muchas de las características de los bosques esenciales para su supervivencia –las complejas y diversas formas en las que los Pueblos Indígenas y comunidades dependientes de los bosques constituyen hogares, fuentes de sustento, reservas de biodiversidad y medicinas, regulación de cuencas, y centros de cultura y espiritualidad- mientras que fracasa en lidiar con las reales causas de la deforestación. Las iniciativas de REDD están fijadas para incluir plantaciones industriales e incuso la plantación de árboles genéticamente modificados. En efecto, REDD podría convertirse, acorde con las palabras del New York Times, en ‘una vaca lechera de dinero para los destructores de los bosques’

Los bosques han sido y sólo pueden ser protegidos a través de una gobernabilidad forestal local, derechos e instituciones fuertes para los pueblos dependientes de los bosques, especialmente los Pueblos Indígenas, inversiones iniciadas localmente, una reducción drástica en el comercio internacional de productos de madera, enfrentar el excesivo consumo en el Norte y así sucesivamente. Arreglar una crisis climática causada principalmente por el largo uso histórico de combustibles fósiles en el Norte no debe ser una carga para los irrepresentados Pueblos Indígenas y comunidades dependientes de bosques en el Sur. Existe en efecto una deuda climática que el Norte le debe al Sur e imaginar que ésta podría ser pagada con inversiones en proyectos REDD que generen créditos de carbono para los países industrializados sería la mayor de las ironías.

Firmantes del Grupo Durban por la Justicia Climática:

Acción Ecológica, Ecuador
Carbon Trade Watch, International
CENSAT AGUA VIVA, Colombia
Centre for Civil Society Environmental Justice Project, University of KwaZulu-Natal,
Durban, SA
COECOCEIBA-Amigos de la Tierra Costa Rica, Costa Rica
CORE (Centre for Organisation Research & Education), India
The Corner House, UK
FASE – ES, Brasil
FERN, UK
Global Justice Ecology Project, USA
Indigenous Environment Network, International
Institute for Social Ecology, USA
Moving Mountains, China
Movimiento Mundial por los Bosques, Uruguay
National Forum of Forest People and Forest Workers, India
Peoples Movement on Climate Change (PMCC), International
School of Democratic Economics, Indonesia
SOLJUSPAX, Philippines
Sustainable Energy & Economy Network, Institute for Policy Studies, USA
Timberwatch, South Africa

Otros Firmantes:


  1. Te Ata Tino Toa, Aotearoa/New Zealand
  2. Susana Deranger, Canada
  3. Tibet Third Pole, USA
  4. Tibet Justice Center, USA
  5. Rhiannon Colvin, England
  6. Gaia Guerrero, Ecuador
  7. Movement Generation Justice and Ecology Project, USA
  8. Monroe Edwin Jeffrey, USA
  9. Elana Bulman, Scotland
  10. CEPEDES – Centro de Estudos e Pesquisas para o Desenvolvimento do Extremo Sul/Bahia, Brasil
  11. RECOMA (Red Latinoamericana contra los Monocultivos de Arboles), America Latina
  12. Fórum Socioambiental do Extremo Sul da Bahia, Brasil
  13. International Indian Treaty Council, International
  14. Ararat, Denmark
  15. Greenpeace, USA
  16. Andres Dimitriu UNC, Argentina
  17. Bharat Jan Vigyan Jatha/South Asian Dialogues on Ecological Democracy (SADED), India
  18. International Tribal Association, USA
  19. Jyri Jaakkola, Finland
  20. Fundación UÑOPATUN, Patagonia – Argentina
  21. Florentine Schmidl, Austria
  22. David Brunmayr, Austria
  23. Karolyn Beebe, USA
  24. Sandra Hernandez-Gamez, México
  25. Gender Action For Climate Change For Equality and Sustainability (Angelina Mensah), Ghana
  26. Dietrich Muylaert – CJA, Belgium
  27. Ali Barrett, Australia
  28. Arief Wicaksono, Indonesia
  29. Asociación Indígena Ja’in Wain’jin, Venezuela
  30. Comision Mapuche La Azotea, Argentina
  31. Climate Himalaya Initiative, India
  32. EQUATIONS, India
  33. Forum for Indigenous Perspectives and Action, North East India
  34. Maria Pia Macchi, Italy
  35. Julia Krohmer, Germany
  36. Focus on the Global South, India, Philippines, Thailand
  37. Asociación Asturiana Gaspar García Laviana, Asturias (Spain)
  38. Platform, UK
  39. Nadi Ghati Morcha, Chhattisgarh, India
  40. Claudia Camacho, México
  41. Muskitia Indianka Pankirhka nani Nikbanka (MUIHKA), Honduras
  42. Alianza Sustentabilidad Ecologia y Justicia Social (AlianzaVerde), Honduras
  43. Coordinadora Indigena de Mesoamerica y el Caribe (CIMCA), Honduras
  44. Kamil Glowinkowski, Poland
  45. Cumbres Cambio Climático.org, Bolivia
  46. Zara Zsido, USA
  47. CESTA Friends of the Earth El Salvador, El Salvador
  48. Francesca Alvino, Italy
  49. Jose Tomas Ibarra, Chile
  50. Asociacion Qechua-Ayamara para Comunidades Sustentables, “ANDES”, Peru
  51. ARPI-S.C., Peru
  52. Pio Tudela Talavera, Spain
  53. Lisset Saenz Z, Peru
  54. Diego Cardona Calle, Colombia
  55. Communities for a Better Environment, USA
  56. Holly Walter, USA
  57. Edgar Gonzalez Gaudiano, México
  58. Nina Somera, Philippines
  59. Bernice A. See, Philippines
  60. Mariela Jibaja, Peru
  61. Luis Maldonado Raggio, Peru
  62. Tareq Daoud, Switzerland
  63. Asociacion Indigena Ambiental de Panama, Panama
  64. Gloria Caudillo, México
  65. Society for Threatened Peoples International, International
  66. EARTH PEOPLES, International
  67. Asociación de Cooperación Técnica, Económica, Social y Ambiental en la Cuenca del Lago Atitlán ¨ASOATITLÁN¨, Guatemala
  68. Monique Fordham, Esq., USA
  69. Judith Francis Zeitlin, USA
  70. Barbara Worley, USA
  71. Wolfram André, Germany
  72. Sobrevivencia/Friends of the Earth-Paraguay, Paraguay
  73. Global Forest Coalition, International
  74. Labor/Community Strategy Center, USA
  75. Jean Hudon, Canada
  76. Henry Söderholm, Finland
  77. David Hallowes, South Africa
  78. Helena Paul, EcoNexus, UK
  79. T.M. van Hettema, Netherlands
  80. Unidad Ecologica Salvadorena UNES, El Salvador
  81. New York Climate Action Group, USA
  82. Craig Bryce, Scotland
  83. Climate SOS, USA
  84. GenderCC – Women for Climate Justice, Germany
  85. Monroe Edwin Jeffrey, USA
  86. Labour,Health and Human Rights Development Centre, Nigeria
  87. Ahmad Saiful Muhajir, Indonesia
  88. Ecological Society of the Philippines, Philippines
  89. Rick Harlow “The Elders Project”, USA
  90. Bram Büscher, Netherlands
  91. ETC Group, International
  92. Jessica Cox, USA
  93. Liisa L. North, Canada
  94. Islands and Highlands Environmental Consultancy, USA
  95. Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe, Latin America
  96. María Inés Aiuto – Periodista, Argentina
  97. Teguh Surya (WALHI), Indonesia
  98. Hemantha Withanage, Centre for Environmental Justice, Sri Lanka
  99. River Basin Friends(NE), India
  100. Bodil Arnesen, UK
  101. Taiwo Adewole, Nigeria
  102. Obligatory Games, Denmark
  103. Antonis Diamantidis, Greece
  104. Mountain club “Jabagly-Manas”, Kazakhstan
  105. LOKOJ INSTITUTE, Bangladesh
  106. Byron Esteban Riedel De Juan, Chile
  107. Peoples Movement on Climate Change (PMCC), International
  108. Asia Pacific Research Network, International
  109. Jessica Flood, Australia
  110. Jenny Maurer, USA
  111. Elisabeth Daystar, USA
  112. Ninang Simon, Philippines
  113. Prakriti, a mountain environment group, India
  114. Abby Don, Philippines
  115. Solidarity Workshop, Bangladesh
  116. BLUE 21, Germany
  117. Kiribati Climate Action Network, Kiribati
  118. Chris Stabb, Australia
  119. Rosalyn Negron Goldbarg, USA
  120. Asian Pacific Environmental Network, USA
  121. Agriconnect Communication Media, South Africa
  122. Kalliopi Stara, Greece
  123. Anthra, India
  124. Adivasi Aikya Vedika, India
  125. Yakshi, India
  126. Mark Cookson, UK
  127. Les Amis de la Terre – Friends of the Earth, France
  128. Wak Kalola, Canada
  129. World Council of Churches, Switzerland
  130. Toxisphera, Brazil
  131. APROMAC Environment Protection Association, Brazil
  132. Kelli Lawrence, Canada
  133. Urban Karine, France
  134. Asselineau Eléa, France
  135. Jorge Intriago, Ecuador
  136. Raymond J. Tarpley, USA
  137. Kit Robertson, USA
  138. Guy Anthony Ragosta, USA
  139. Johonaaei, USA
  140. Helena Leonhard, Germany
  141. Eco Aqua Technologies, South Africa
  142. MaryFrances Koehn, USA
  143. Yulia Sugandi, Indonesia
  144. Ecograin, Spain
  145. Baphiwe Nxumalo, South Africa
  146. José Antonio Avalos Lozano, México
  147. Nicolas San Martin Diaz, Chile
  148. Anthony Anaya Jr., Maricopa
  149. Samantha Joe, Canada
  150. Communities for a Better Environment (CBE), USA
  151. Miguel Mardesich, Bolivia
  152. EcoC2S/Irucka Embry, USA
  153. Diana Pei Wu, USA

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